Banco de capacitores

En la industria eléctrica, es muy usual corregir la potencia mediante la instalación o conexión de capacitores. Este tipo de arreglo se le llama o recibe el nombre de banco de capacitores, los cuales están diseñados con ciertas diferencias de acuerdo a la potencia que reactivará al sistema eléctrico.

Un capacitor es una unidad básica que forma parte de este equipo electrónico, además de que cuenta con dos elementos de conductores separados por un material dieléctrico, los cuales se encuentran confinados en un contenedor y cuyo propósito es el de poder producir capacitancia a un circuito eléctrico.

Cabe destacar que el poder corregir la potencia en la industria eléctrica tiene ciertos beneficios técnicos y económicos muy favorables, entre los que podremos encontrar se tiene la eliminación de los cargos por baja potencia, se puede llegar a tener un ahorro económico del 3 al 6 %, además se obtienen menores pérdidas en el sistema por efecto del calentamiento, así como una mejor regulación de la tensión y una liberación de capacidad del sistema.

En la corrección de la potencia se alcanzan los mayores beneficios en cuanto a la compensación de este valor, ya que se hace individualmente sobre las cargas que generan un bajo factor de la potencia, no obstante en ocasiones esto puede llegar a tener un costo muy excesivo, los bancos son muy útiles cuando se requiere mejorar la potencia de una carga o un grupo de estas, cuya demanda de potencia es constante.

Cabe destacar que las características generales de los bancos de capacitores cuentan con celdas capacitivas monofásicas, las cuales pueden conectarse en delta o en estrella. Así también cada una de estas celdas es de polipropileno metalizado en zinc, con un perfil reforzado y se encuentran diseñadas para temperaturas de operación de 80°C, en forma continúa hasta los 100°C.

Este tipo de celdas cuentan con la aprobación de diferentes laboratorios y pueden cumplir cada una de las normas que imponen las instituciones gubernamentales. En donde se especifica que es necesario que los capacitores sean sometidos a 1.25 veces su tensión nominal, además de estar a una temperatura de 10°C arriba de su temperatura de capacidad durante un promedio de 2000 horas.

Esta prueba puede garantizar que la vida útil del producto sea por lo menos de 20 años. Cabe destacar que existen diversas formas que hacen pruebas con los materiales, en una de ellas se prueba a las unidades a 40 °C por 1000 horas, esta no garantiza que exista un mejor desempeño en los capacitores. Es importante señalar que no se permite que la temperatura ambiente sobre pase esos 40 °C, además de que esta temperatura no puede conservarse más de 8 horas por cada 24.

En los capacitores, al igual que en la mayoría de los equipos que son eléctricos, por cada 10°C que se opere dejado de la temperatura que puede soportar su diseño, la vida del producto se va a duplicar considerablemente. Es decir, que si el banco de capacitores  es de 30°C y se opera en una media de 20°C, durará el doble de lo que si se operara a la temperatura que soporta el diseño. Esto es una clara ventaja que los diseños de 80°C tienen sobre los de 40°C.

Cabe considerar que cada una de las celdas incluyen una resistencia individual diseñada para las descargas y su finalidad es que la tensión en la celda baje a 50 V después de mínimo de haberse desconectado el banco para poder dar seguridad absoluta a cada uno de los usuarios que las operen. Por otra parte, las pérdidas individuales son de 0.4 W/rVAR incluyendo las resistencia a las descargas.

Siguiendo lo anterior es importante comentar que no se utilizan resistencias centralizadas, debido a que pueden desconectarse dejando una fase del producto sin descargar, siendo el usuario quien deba pagar las consecuencias por esto. Además, cada una de las celdas cuenta con un interruptor sensible a la presión, esto como parte de su protección ante condiciones anormales de operación.

Así pues, cuando la presión en el interior de cada una de las celdas llega aumentar, la tapa superior de la misma se expande hacia afuera pudiendo desconectar las terminales externas de alimentación de la celda de aquellas terminales internas, las cuales van directamente a las placas. Estos interruptores logran que no pase la corriente e impiden que cada una de las celdas presente problemas de seguridad, este mecanismo debe ser aprobado por cada norma.

Algunos de los beneficios que tienen los bancos van desde aquellos económicos hasta los técnicos, en cada planta en la que se desee instalarlos. Estos beneficios son los siguientes:

  • Existe una reducción de costo en el recibo de luz, debido a que se logran eliminar todas aquellas penalizaciones y se puede obtener una bonificación de hasta el 2.5% de la facturación total.
  • El consumo de energía disminuye en el corte final, incluyendo la demanda máxima. Si el equipo está instalado correctamente puede llegar a generar ahorros del 2 al 6% en el consumo.
  • Se evita el desgaste en los equipos por calentamiento excesivo.
  • Se disminuye la pérdida de cableado por calentamiento, así como de los motores y transformadores.
  • Su montaje puede ser en piso o en pared.

Los beneficios que el banco de capacitores tiene son muchas, en Asesores en Alta Tecnología  podemos ofrecerle estos equipos y muchísimos más materiales para todas las instalaciones eléctricas que existan en sus proyectos, ya que somos distribuidores desde hace más de 20 años. Lo invitamos a que nos conozca y revise nuestro catálogo, no lo dude más, estamos para auxiliarlo.