Todo un largo camino ha sido recorrido para la conformación de una industria eléctrica capaz de abastecer de energía a grandes territorios, su evolución ha causado el constante desarrollo y perfeccionamiento de equipos y material eléctrico, además de la especialización de ingenieros electricistas dedicados a la investigación, la instalación y el mantenimiento de grandes sistemas de suministro eléctrico, imprescindibles para el funcionamiento de todas las industrias y de los países en general.

En la actualidad existe un gran número de empresas que se encargan de producir los equipos necesarios para las instalaciones de la Red de Distribución Eléctrica y el sistema de suministro en general, una de ellas es Thomas & Betts, compañía internacional que se dedica a diseñar y fabricar conectores y componentes para los mercados de las comunicaciones y la industria eléctrica. Una de sus líneas de productos más importantes es Elastimold, la cual consiste en accesorios premoldeados para cable.

La calidad y excelencia que la marca imprime en cada uno de sus productos no es obra de la casualidad, pues la evolución de los sistemas eléctricos ha originado la creación de equipos y dispositivos capaces de generar, transmitir y regular la energía eléctrica, un elemento indispensable para la realización de las actividades diarias de las sociedades modernas. Es por eso que este artículo está dedicado a la historia de una de las industrias más importantes e imprescindibles para el desarrollo del ser humano.

Los antecedentes de la industria eléctrica datan del año 600 a. C., cuando Tales de Mileto (filósofo griego) se dio cuenta de que si restregaba una varilla de ámbar (piedra fosilizada semipreciosa de resina) en una tela de piel o lana, se producían pequeñas cargas magnéticas que después de un tiempo producían una chispa.

Desde entonces fueron muchas las investigaciones y los avances que se fueron dando paulatinamente en materia de electricidad, sin embargo no fue sino hasta el siglo XVIII que los estudios científicos del fenómeno se sistematizaron, gracias a los avances ideológicos y tecnológicos que supuso la llegada de la era conocida como Ilustración.

Algunos de los nombres más destacados de este periodo son el de William Watson (introdujo el concepto de corriente eléctrica al estudiar las descargas de electricidad estática), Benjamin Franklin (su experimento es uno de los más conocidos, en él, voló un papalote durante una tormenta y éste fue chocado por un rayo, de esta manera descubrió que este fenómeno era en realidad una descarga eléctrica)  y Alessandro Volta (quien inventó el dispositivo precursor de la actual batería eléctrica).

 Para el siglo XIX se hicieron grandes descubrimientos gracias a los estudios teóricos dedicados a conocer el funcionamiento de los fenómenos eléctricos y magnéticos en la naturaleza.  Entre los científicos más destacados de la época están Hans Christian Ørsted (estudioso del electromagnetismo), André-Marie Ampère (dedicado a observar la corriente eléctrica) y Georg Simon Ohm (creador de la ley de Ohm).

Asimismo, en esa época se llevaron a cabo los inventos más revolucionarios en materia de transporte y comunicaciones hechos hasta entonces: el telégrafo —creado por Samuel Morse, este dispositivo era capaz de transmitir mensajes de texto codificados a través de señales eléctricas—; la locomotora eléctrica (la primera impulsada por este tipo de energía, a cargo del ingeniero alemán Ernst Werner M. von Siemens) y la bobina de Ruhmkorff (construida por el físico alemán Heinrich Daniel Ruhmkorff, la función de este aparato era la de generar tensiones eléctricas muy elevadas).

Es a finales del siglo XIX donde se dan los principales descubrimientos y se inventan los dispositivos que generarán una serie de transformaciones en materia eléctrica y su relación con la sociedad. Por un lado, se creó el teléfono, el suministro de corriente alterna, la lámpara incandescente, los rayos X, la telegrafía inalámbrica e incluso el cine. Por otro lado, el inventor estadounidense Thomas Alva Edison y el ingeniero croata Nikola Tesla se vieron envueltos en una guerra de corrientes por dominar el mercado de distribución eléctrica en grandes territorios.

El primer sistema de suministro eléctrico fue instalado en el estado de Massachusetts en Estados Unidos en el año de 1886, fue a partir de entonces que el tener energía eléctrica se convirtió en un símbolo de desarrollo de los países. Esto permitió que durante el siglo XX se diera una vertiginosa evolución en cuanto a aparatos electrónicos se refiere, los avances tecnológicos han sido tales que en la actualidad es muy fácil comunicarnos por medio de teléfonos portátiles o el internet, para todo ello la electricidad ha sido un elemento imprescindible, ya no es posible concebir un mundo sin ella.

Después de todo este recorrido histórico se puede vislumbrar la importancia que tienen los dispositivos eléctricos, ya que son piezas muy importantes para el correcto funcionamiento de los sistemas de distribución eléctrica y por lo tanto, el desarrollo de las sociedades modernas.

Es por ello que estos sistemas deben estar conformados por piezas de la más alta calidad que sean capaces de garantizar a los usuarios el servicio eléctrico que necesitan para desempeñarse en su día a día. La marca Thomas & Betts está muy consciente de eso, por lo que ha creado Elastimold, la línea de conectores y componentes ideales para cualquier instalación eléctrica.

Asesores en Alta Tecnología, te ofrece en su catálogo en línea toda la variedad de los equipos de Elastimold, ya que somos una empresa dedicada a la distribución de equipos y materiales de media y alta tensión en todo el territorio nacional. Tenemos más de veinte años de experiencia y ofrecemos un servicio garantizado y de calidad.