Seccionadores en sf6

Les damos una cordial bienvenida a una nueva entrada de nuestro blog. Esta ocasión, les hablaremos sobre el transformador seco, cuyas características y propiedades han mostrado ser idóneas dentro de industrias y zonas residenciales. Antes de ello, hablaremos sobre los transformadores en general para que los lectores reciban información integral de nuestra parte. Sin más que añadir ¡demos comienzo!

Información previa sobre los transformadores.

Generalmente se definen a las máquinas eléctricas por su dinamismo, es decir, porque en alguno de sus componentes se suscita un movimiento, un ejemplo claro de ello son los motores del tipo eléctrico. Sin embargo, existe una excepción que, pese a ser considerada como “máquina eléctrica”, opera de modo contrario, es decir, estáticamente.

¿A cuál nos referimos? Al transformador, que entre sus componentes ninguno se encuentra en movimiento mientras funciona. Esta máquina eléctrica y estática está integrada por una bobina primaria, una secundaria y un núcleo que regularmente se fabrica con hierro. En el momento en que una tensión alterna es aplicada a la bobina primaria, esta genera un campo electromagnético que recorre el núcleo e induce a la bobina secundaria una tensión, sin alterar la frecuencia.

Mencionamos tan sólo un bobinado constituido por una parte primaria y otra secundaria, sin embargo, pueden haber variaciones con respecto al número de bobinas, por ejemplo, aquellos que cuentan con un bobinado primario y varios secundarios, o los sistemas trifásicos que constan de tres bobinados tanto en la parte primaria como en la secundaria.

Son muy diversas las aplicaciones de los transformadores: sirven para distribuir, generar y transportar tensiones elevadas; útiles para recargar la batería de diversos dispositivos como los teléfonos móviles; de suma ayuda para hacer operar a los sistemas electrodomésticos, etcétera. Es cierto que los transformadores son de bastante ayuda, pero es necesario tener algunas especificaciones sobre sus tipos para escoger el más indicado según el sistema donde se integrará. Entre los diversos tipos se encuentran:

  • Los transformadores de medida.
  • Los de potencia.
  • Los transformadores especiales.
  • Los de pequeñas potencias.
  • Y por último, los autotransformadores.

Entre los de medida y potencia, podemos distinguir a los que poseen aceite con almacenamiento de expansión, los que no cuentan con dicho material y los de aislamiento en seco. Éstos últimos son los que nos interesan, por ello, a continuación enfoquémonos en explicar las características y singularidades de estos transformadores.

En torno a los transformadores secos.

Un transformador de distribución es empleado con el fin de disminuir las tensiones de distribución proporcionadas por las compañías electricistas a magnitudes de tensión baja para la distribución en zonas habitadas, por ejemplo, áreas residenciales e industrias. Para tales aplicaciones, el transformador seco ha demostrado ser excelente ya que puede ser instalado y localizado próximo a los puntos de uso de la potencia, lo que permite mejorar el sistema de diseño reduciendo los circuitos de alta y baja tensión, reduciendo a la vez los costos en conexiones y pérdidas de tensión baja.

El transformador de aislamiento seco es seguro, amable con el medio ambiente, proporciona robustez mecánica y a los circuitos un comportamiento excelente, sin problemas ni inconvenientes en diversos sistemas eléctricos, como la fuga de líquidos (de allí deriva su nombre) con potencial inflamable y explosivo, por lo cual, son ideales para aplicaciones tanto exteriores como interiores. Son tales sus propiedades, que en diversos países su uso e instalación son obligatorios cuando están localizadas las subestaciones en edificaciones públicas.

El transformador seco o encapsulado al vacío es perfecto para emplearse y operar en condiciones húmedas o con mucha contaminación, ya que son a prueba de humedad. Debido a tal característica, son la mejor opción para operar dentro de ambientes con una situación de humedad superior al noventa y cinco por ciento, y en condiciones con temperaturas bajas, con más precisión, debajo de los -25 grados.

De entre todos los tipos de transformadores que se comercian actualmente en el mercado global, los del tipo seco son los que requieren de menor espacio y los que precisan de menos labores de ingeniería civil, lo cual representa una gran ventaja para aquellos establecimientos que no cuentan con grandes dimensiones y requieren ahorrar espacio.

El transformador de aislamiento seco no necesita de características de protección y seguridad adicionales, por ejemplo, los detectores de incendio, ya que como se dijo, no operan con líquidos inflamables. También no necesita de mantenimiento, gracias a que su vida de utilidad es sumamente larga debido a un envejecimiento térmico muy bajo.

Este tipo puede implementarse próximo a un sitio de consumo, lo cual deriva en reducciones en las pérdidas de carga, cuenta con un óptimo diseño sujeto a innovaciones según los avances tecnológicos y la disposición de los materiales. Algunos transformadores no son amables con la naturaleza, sin embargo, los secos encapsulados al vacío son respetuosos y no alteran el ambiente, ya que entre sus componentes y funciones no se hace uso de agentes contaminantes, y su fabricación se efectúa en sistema cerrado. Además, el noventa por ciento del producto es reciclable.

Los transformadores secos son incombustibles, es decir, no representan ningún riesgo de incendio, asimismo, presentan una resistencia elevada a los cortos circuitos y una enorme capacidad para aguantar las sobrecargas. Si su uso se ha implementado no sólo en las viviendas sino en zonas de condiciones rudas como las industriales, es gracias a su comportamiento y a su modo de operar capaz de resistir ante las condiciones más graves de vibraciones y balanceo, como los fenómenos sísmicos, lo cual resulta una gran ventaja para evitar peligros mayores.

Esperamos que esta entrada haya sido amena e informativa para aquellos que nos han regalado unos minutos de su tiempo leyendo este artículo. A todos ellos les agradecemos, y nos despedimos no sin antes haberlos invitado a las oficinas de AAT (Asesores en Alta Tecnología) para recibir los mejores servicios y productos eléctricos en alta y media tensión. ¡Hasta la próxima!